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Mostrando las entradas etiquetadas como Premio de Poesía

Mitológicas. IV. Hipsípila (o la buena hija)

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Aunque con acierto se acuse a los griegos de misóginos, su mitología no solo registra hechos terribles, dudosos, cuestionables, delirantes, macabros y trasgresores realizados por las mujeres —en la forma de Ménades, Bacantes, Amazonas y Medea, por poner ejemplos—, sino que ofrece también un relato tenaz de sus bondades, de su coraje, de su altura, de su valentía y de sus poderosos sentimientos, tales como el valor de ir contracorriente, ahí donde todo empieza a derrumbarse y conduce al desenfreno. Este es el caso de Hipsípila, hija del rey de Lemnos, quien salvó a su padre Toante de la matanza de los hombres en la isla, por parte de las mujeres, según cuenta el poeta latino Estacio, quien inscribió su historia en la trama de Tebaida . Lo mismo hizo Apolonio de Rodas en Argonáuticas . La historia es la siguiente: decepcionada por el abandono y descuido de los ritos en el culto a Afrodita, la diosa castigó a las mujeres de Lemnos con un olor pestífero —que algunos interpretan como ha...

Importancia del feminismo en la literatura

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Es nula. ¿Pero por qué? En primer lugar, se trata de una ideología política y no de una escuela artística o literaria. Esto implica que la mirada que se echa sobre los fenómenos que aborda consiste en una narrativa prefijada: un libreto elaborado de antemano sobre la «lógica» del hombre opresor y de la mujer oprimida —entre otras perlas y delirios—, de tal modo que, tomando del feminismo la mirada, pero también las conclusiones, la literatura producida dentro de estos lineamientos , está privada de su condición crítica y solo podría ser panfleto, propaganda. Antes que ser creativa, es prácticamente producción a gran escala, re-producida (propiamente hablando) en los campos de concentración, digo, en las fábricas ideológicas —de instituciones académicas, estatales y mediáticas—, en las que se convierte en simulacro (de otra cosa) y en simulación (de una realidad que no existe). Mejor dicho: en mercancía según molde en el que no cabe la realidad. La literatura, en cambio, le sigue el p...

Conglomerado de huesos

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Si algo resulta ineludiblemente notorio, en el campo literario, con respecto de las feministas, o de quienes afirman serlo, esto es que son conscientes de la conveniencia de operar en grupo. En bloque, en bulto, en masa, cual un compuesto aglutinante, siempre moleculares: manada, recua, ganado, rebaño, jauría, piara. Que operar en grupo sea «conveniente» es, desde luego, sospechoso, ya que los grupos suelen ocultar la mediocridad —a nivel de talento, inteligencia, ideas, imaginación— de sus componentes individuales, quienes encuentran acrítico «apoyo» y una cerrada «defensa» en todos sus miembros, cuando alguno deambula por la esfera pública con sus obritas literarias en la mano. Fundados sobre la firme convicción de que su propuesta colectiva «sentará las bases de la literatura del futuro», estos grupos literarios se convierten en surtidores de manifiestos, grandes peroratas, listas canónicas y gestos públicos. Se convierten, pues, en maquinarias de marketing, en trampolines de posici...

Mitológicas. III. Medea (o la mala madre)

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Debiera llamarse «Karen», pero se llama «Medea». La misma que traicionó a su padre, el rey Eetes, cuando Jasón llegó a la Cólquide para llevarse el Vellocino de Oro, asistiéndolo a cada vuelta de tuerca, en cada prueba, perdidamente enamorada, con medios mágicos . La misma que, al ser perseguida por su padre, mientras huía con su amante a bordo del Argo, cortó en pedacitos a su hermano, Apsirto, y los arrojó al mar para detener la persecución del padre, así ocupado en recogerlos. La misma que aceptó a su lado a un hombre que acepta la traición y el fratricidio. La misma que asesinó a sus propios hijos, Mérmero y Feres, para vengarse de su esposo, cuando éste decidió dejarla para casarse con Creúsa, la hija de Creonte, el rey de Corinto. Gobernada por el orgullo, por la soberbia, por la ira, por la ruindad. Gobernada por burra mezquindad, por maldad pura. Poseída por el odio, puerperal, iracunda, crudelísima, voraz súcubo, llevó la destrucción total a sus hijos, a la propia sangre. Y ...

Mitológicas. II. Amazonas

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Decíamos que las feministas —o mejor aún: las «ideas» feministas— están bien representadas en la mitología griega. Esto no es, desde luego, un chiste, una afirmación a la ligera, tampoco un deseo. Es una realidad. No sólo laten, vivísimas y triunfantes, en la figura maquillada de las Ménades o Bacantes, abocadas a la castración masculina, sino que podemos encontrarlas también en la figura despintada de las Amazonas, con quienes se identifican y quienes mejor encarnan sus deseos, por verse —a la distancia que invoca la ignorancia— como guerreras independientes, autosuficientes y empoderadas. Para las feministas, las Amazonas son, en sí mismas, un símbolo de «feminidad guerrera» y la proyección de lo que creen (o quieren creer) de sí mismas. No solo operan como una tribu —igual a una caterva de feministas—, sino que encima aparece en ellas la negación de lo femenino, lo cual está en sintonía con la exploración de su propia masculinidad. A diferencia de las Ménades o de las Bacantes —...

Mitológicas. I. Ménades y Bacantes

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Sabido es que, más allá de presentar historias «lógicas», toda mitología propone relatos en los cuales los elementos narrativos, la configuración de los personajes y las acciones de éstos, así como las circunstancias en las que operan y que les sirven de marco, poseen una profundidad simbólica o alegórica que por lo general escapa a su lectura literal y superficial. Detrás de sus máscaras mágicas, casi todas las entidades divinas, semidivinas, humanas, animales y vegetales son más que figuras unidimensionales. Todo lo contrario es cierto: la conceptualización de cada personaje —cuya relevancia individual depende de su recurrencia y cercanía a los núcleos esenciales en los ciclos o arcos narrativos de los que forma parte— se organiza alrededor de uno o más elementos, estableciéndose así una relación aparentemente mágica (pero en último término lógica), entre unos y otros, de tal modo que el personaje encarna aquel elemento o puñado de elementos sobre los que está construido. Mucho tien...

La fábrica de ídolos (con pies de barro) feministas

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Para asentar y encajar el credo entre sus ávidos adeptos, toda religión exige figuras humanas cuyo sacrificio histórico inspire a los seguidores (secuaces, en realidad) a persistir en el mismo camino de resistencia, al final del cual hallarán la redención y la salvación. Así erigidas como puntos de referencia ineludible, estas figuras son trocadas en objetos de devoción, alrededor de las cuales lo histórico y lo factual son desestimados en favor de lo mítico y lo simbólico. A medio camino entre lo santo y lo heroico, estas figuras constituyen piezas clave en los procesos de proselitismo y cumplen un rol fundamental en la trama del discurso. Enganchados de uno u otro modo, los adeptos presentan un comportamiento mimético, al «verse reflejados» en tal o cual figura, que juzga santa y convierte en ídolo. Pero ¿qué pasa cuando la figura no encaja en estos envases? Es decir, ¿qué pasa cuando esta figura no cumple con los requisitos mínimos para ser elevada a estas categorías? La respuesta e...

Mártires, santas e ídolos

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El discurso feminista divide a la sociedad en dos clases (por un lado, «hombres», y por otro, «mujeres») e identifica a cada una, respectivamente, con la dicotomía socialista de «opresores» y «oprimidos», como para no salirse del libreto ni desviarse un milímetro de la línea pactada. De acuerdo con esta visión del mundo —aciaga en todo punto—, el hombre sería el opresor, habría creado la cultura y erigido la sociedad, desde sus cimientos políticos —lo que facinerosamente llaman «patriarcado»—, con el fin último de oprimir a la mujer, la eterna víctima de esta funámbula historia. A través de la fuerza física, la mujer habría sido entonces puesta en cautiverio y destinada, exclusiva y excluyentemente, a la familia, a la casa, a la cocina y a la crianza —y hay quien dice que al arte y a la poesía—. En suma: fue puesta a cargo de la germinación y de la geminación humanas, ¡oh, poca cosa!, así relevada del trabajo, de las penurias físicas, de la carga del caos. Al ponerla en el centro de la...

La religión feminista

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La religión feminista Cuando se propone uno entender aquello que se concibe como «sólo una ideología» bajo la luz de las estructuras, características y condiciones elementales de la religión organizada, con el fin de entender el fenómeno en cuestión —y más aún: los extremos del pensamiento que laten, sumamente activos, en el comportamiento extremo—, se suele encontrar uno con férrea resistencia, rechazo apriorístico, burla e incluso agresión. Ya sabemos cómo va esa historia: lo que sea con tal de no abrir ese pequeño cofre, de no llevar el bisturí del pensamiento crítico al pellejo de las creencias. —El feminismo es una religión —digo, un poco por joder, otro poco para introducir, en el pensamiento, a más de dos manos, de una conversación, nueva luz para mirar aquello que no entendemos y tratar de explicar el fanatismo que rodea y cruza al fenómeno feminista, patente en el comportamiento desquiciado de sus adeptos. —Imposible —responde, por lo general, la gente—, el feminismo es ...

La poetisa

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  De acuerdo con el DRAE, el término «poetisa», femenino del masculino «poeta», se refiere a la mujer que «compone obras poéticas» o que está «dotada de gracia o sensibilidad poética». Se trata, pues, de un término específico, por género, pero no genérico, que solo podría ser usado —es decir, asumido, asimilado, integrado— por una mujer, jamás por un hombre. Cualquiera diría que, a estas alturas del partido, el feminismo —siempre tan atento al lenguaje— habría hecho de este término su especial caballo de carrera (o de batalla) para afirmar la autonomía especial de la mujer, frente a la del hombre, en el campo de la poesía, en el que operan codo a codo, al mismo nivel. Cualquiera diría, además, que las feministas encontrarían, en el término «poetisa», un significado que distingue, a nivel de lenguaje, la condición específica femenina , de tal modo que sería imposible confundirlo con otros similares. Sobre todo, considerando el fanatismo indivisible con que, en los últimos años, las ...

Feminismo de hecho / Feminazismo de facto

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Corría el 2021, cuando el Ministro de Relaciones Exteriores, del flamante gobierno del sapientísimo Pedro Castillo, recibió la invitación de la Feria del Libro de Guadalajara para armar una nómina de escritores que el Perú mandaría como parte de su manada, perdón, comparsa de payasos, digo, de su delegación nacional de escritores, entre hombres y mujeres, que representarían al país en aquel magno evento en tierras de mexicas. Cualquiera diría que no hay arreglos bajo la mesa, o que, en honor a la objetividad y al mérito, las argollas literarias, culturales y políticas son contenidas en estos casos y que no se manda, al final, al aserrín de la literatura nacional, sino a los mejores entre todos. Pero la realidad no está modelada por el idealismo alemán. De la nómina inicial, el ministro decidió remover a varias escritoras recurrentes, reincidentes y repitentes, quienes habían formado parte de este «selecto» grupo que, en años anteriores, viajó con dinero de todos los peruanos —y sin a...

Bases

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I Premio Nacional de Poesía de Hombres Escrotura Con el noble objetivo de ampliar el abanico de discursos, en el campo de la poesía y de la literatura peruanas, con respecto del valor de la masculinidad y de los hombres y padres del rico Perú, que son combativos, solidarios y enormes… Porque sobre ellos se cierne  en nuestra sociedad una sombra de olvido —según dicta nuestra obsesión con la madre— y desprecio… Con el objetivo de restituir al rey sabio que puede reírse de todo esto y combatir la peste de esta pena con una carcajada… Y así curar el alma de nuestro país de enfermas fantasías que les sirven de escondrijos… Convocamos urgentemente al I Premio Nacional de Poesía de Hombres «Escrotura». La convocatoria estará abierta desde el lunes 28 de julio y se cierra el viernes 31 de octubre de 2025, célebre día de las brujas, fecha nada simbólica que anticipa el de los muertos, por coincidencia, en plural masculino. Con no poca, alejandrina esperanza, tres ilustres y anónimos ...